Sonreír cuando lo has perdido todo

Una de las cosas que más me han llamado la atención al igual que sorprendido es la capacidad de algunas personas que no tienen nada y hacen por adaptarse a la situación en la que se encuentren, por dramática que sea. Y aunque lo hayan perdido todo, sonríen.

Es cierto que la vida no se porta bien a veces, que muchos no estamos contentos en determinados aspectos de la vida, que nos podría ir mejor y que, pese a nuestros esfuerzos, muchas veces no obtenemos el resultado que esperábamos.

Pero también es cierto que, cuanto más te acercas a la calle, cuanto más cerca ves los verdaderos problemas, la idea de dar gracias y no protestar se va haciendo más y más presente.

Personas como Óscar, que lo han perdido todo y que te saludan con una sonrisa aunque sepan que igual ese día no comerán o no saben dónde van a dormir. Personas que viven realmente al día, que ven como el flujo de la sociedad, en su mayoría cada vez más egoísta y pasivo, los va apartando a un lado con tal de no cruzarse en su camino.

Es duro tener que levantarte todas las mañanas y no saber qué va a ser de ti, y que hagas lo que hagas, ves como las oportunidades no se detienen ante ti. Es de verdaderos cobardes e ilusos creer que eso no te va a pasar a ti, que tú eres especial y que la vida, por cruel que sea, no te va a conducir por ese camino.

No te puedes imaginar cómo puede llegar a pensar una persona que lo ha perdido todo. No podemos creer que nos vaya a pasar a nosotros y procuramos no pensar en ello. Pero permíteme que te diga que el mismo terror que sientes si haces el esfuerzo de ponerte en su piel, es el que tienen ellos, sumado con impotencia.

Seguro que alguna vez has escuchado la frase de que el dinero atrae al dinero, que cuanto más tienes, más opciones tienes para multiplicarlo. Pues aquí sucede exactamente lo mismo pero a la inversa.

Cuando apenas puedes mantener un nivel de higiene aceptable, cuando ves como tu salud se resiente por tu limitada dieta o cuando ves que tu única via de escape es la desesperación, te vas dando cuenta como la sociedad te va cerrando puertas por evidenciar estas carencias. Y solo te queda recurrir a la caridad.

Es duro, ¿No crees? Depender de la voluntad de 4 valientes para poder comer. Esperar a que se obre un milagro y alguien nos conceda una oportunidad.

Aun así, la gente sonríe. Sonríe porque sus motivos se reducen a lo esencial, a estar vivos, a mantener la esperanza de que mañana será mejor y que todo puede cambiar, cosa que muchas veces sucede. Sonríen y agradecen una simple conversación o un mísero gesto solidario. Lo valoran todo.

Reducen a lo más básico y simplifican, pues han dejado de formar parte del gran grupo de privilegiados e ignorantes que le rodean cuyas preocupaciones y quebraderos de cabeza son simples y llanas tonterías como que el móvil se nos ha quedado sin batería, el coche que nos lleva y nos trae se ha averiado, el vecino pone la música a toda pastilla y no podemosdormir la siesta, el Barça ha sido eliminado o este año tendremos pocas vacaciones y no podremos “desconectar” en la playa, la montaña o ca la suegra.

Y mientras nosotros sigamos pendientes de todas esas y más tonterías para desconectar, ellos seguirán sonriendo con la esperanza de poder volver a “conectar” con  aquello que un día perdieron llamado felicidad.

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Redactor de contenidos, ex-yonki del amor y ex-tremadamente feo. Me gusta escribir también en mis ratos libres.

  • Martuki

    cuando nos preocupamos por cosas como las que bien has dicho, a veces (no siempre) me doy cuenta, analizo justamente igual que tú lo has descrito, y verdaderamente, todo pierde la importancia que le había dado. Asi es la vida si.

  • Mateo Gonzalez

    Y no veas como se ponen con el fútbol! Parece que el mundo no es más que fútbol! Muy buena reflexión Andrés. Muy mucho muchsísimo cierto eso de cuando peor estás, peor vienen dadas.

    • Muchas gracias Mateo 🙂 Sí hijo sí, el fútbol es lo único que hay en la vida de algunos. Triste.

  • Albert Benavides

    No queda otra y es ley de vida. Sonreir lo veo complejo ante una situación delicada, pero mirarla de frente y afrontarla, of course my friends 🙂