¿Cómo podríamos diferenciar un redactor de contenidos de otro aparentemente igual? Es más, ¿Cómo podemos averiguar que uno es mejor que otro? ¡CHUPAO! Seguro que piensas: “Se prueban a los dos y ya está.” Vale, te lo compro, pero a medias. ¿Y si ahora te dijera que redactor A cobra 30€ por un post de 1000 palabras, mientras que redactor B lo cobra a 3€?

¡Piii! Primera cagada si crees que el de 3€ es malo como un demonio, y segunda cagada si piensas que el de 30€ es Dios. Y sí, tercera cagada si piensas que el de 30€ es un aprovechado además de ser Dios.

Claro que hay redactor C, D e incluso Y, pero te planteo la primera pregunta seria: ¿Por qué factores te riges cuando pretendes encontrar un redactor de contenidos que cubra tus necesidades y expectativas?, ¿Dónde vas o qué haces para encontrarlo?

Hay plataformas que ayudan mucho y promueven el contacto entre redactor y cliente, incluso muchos cuentan con Blogs y medios con los que viralizan sus contenidos y se promocionan. La competencia que puedes encontrar en sitios como Freelancer, es bestial.

En mi caso particular, siempre hablaré desde las experiencias vividas, el 90% de los contactos me ha llegado por otro cliente anterior, es decir, el boca a boca. Para mí, la mejor forma de recomendar a alguien.

¿Competencia Low-Cost? Sí, oportunidad para reivindicarte, también

Competencia Low-cost porque muchos se molestan si a su lado hay un avispado/necesitado redactor que ofrece sus servicios por una cuarta parte de lo que ellos reclaman. Hacer el mismo trabajo por tan poco dinero siempre ha levantado ampollas entre aquellos que siguen creyendo que pueden controlar el mercado según les convenga.

Yo empecé regalando mi tiempo y no me arrepiento. Aprendí un montón y me ayudó a crear una pequeña red de contactos que me sirvió para crecer. Hoy soy un mierdecilla también, pero un mierdecilla de categoría, como la paella. ¿No debían haber confiado en mí por ser un Low-Cost? Injusto planteamiento ese, ¿No crees?

¿Y cómo sabemos que un redactor es mejor que otro?

¡Haciendo un divertido y bonito seguimiento querida señora mía!, ¿O cuando necesitas un ordenador nuevo vas a la tienda y compras a lo loco sin preguntar? Escoger el redactor de contenidos ideal se basa en conocer un poco más acerca de la persona a la que le vas a confiar el futuro de tu proyecto, porque no te olvides de una cosa: La calidad de los contenidos son ese punto de equilibrio que determinará si subes, o bajas.

Pide referencias, observa por dónde se mueven sus anuncios y ofertas. Si tiene un blog, léetelo, y si tiene dos, también. Revisa la forma en la que escribe y si tienes oportunidad, ponte en contacto con él para, no sé, invéntate un motivo: una entrevista, un post de invitado, algo que os beneficie a ambos y te permita conocerlo/a un poco más. Eso sí, nada de pedirle contenido de prueba y gratis para evaluarlo. Si no te gusta que te pidan trabajar gratis a ti, no lo hagas con los demás. Salvo que ellos tengan algún tipo de contenido genérico para esas ocasiones.

Que no te tienten los precios golosos

Un precio goloso es: “Yo redacto 5 posts de 600 palabras a la semana por 10 euros en total”, ni tampoco: “Haciendo una valoración a su propuesta, estaría dispuesto a ofrecerle mis servicios de redacción por 55€/post.” Ninguno de los dos te garantiza que vayan a ser buenos, te lo aseguro. Deja de lado el precio, ponlo en segundo plano, es un consejo. Primero debes asegurarte que la calidad y la persona que están detrás merecen la pena.

Cuando te permites lo que mereces,

atraes lo que necesitas.

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