¡Hola señora! Hoy quiero abordar un problema que resulta ser mucho más frecuente de lo que imaginamos, un quebradero de cabeza que muchas veces impide que consigamos nuestros objetivos al 100%, ya sea vender un ebook, un servicio de marketing o tus habilidades como redactor de contenidos.

Hablo del exquisito cuidado que hay que tener en valorar aquello que queremos mostrar al mundo, hablo de aplicar las normas lógicas del marketing y saber cómo venderte ante ese cliente en potencia del cual esperas que se interese por ti. Puede que ya tengas muchos fieles seguidores o incluso que no te preocupe tener en cuenta aspectos como cuidar de esos pequeños detalles que “no afectan” a tu producto, puede que sean tantas excusas, que hasta tú mismo te las hayas creído a estas alturas, pero te diré una cosa:  No vendes si no convences.

La única forma de diferenciarte es siendo original

¿Y cómo se consigue ser original? Marcando distancias entre aquellos que predican con la idea de originalidad y sumándote al grupo de aquellos que lo hacen posible. Lo he de admitir, no es sencillo, yo mismo sé lo que tengo que hacer y casi todos los días me equivoco, somos humanos e imperfectos, pero lo que no podemos permitir es ignorar esta cuestión.

Revisa tu producto, analiza posibles fallos, testea y mejora tus canales de venta, conoce a tu cliente y cuida los textos con los que te vas a presentar al mundo. Puede que no le des importancia, pero he visto con mis propios ojos cómo se ha convencido un inversor tan solo leyendo la presentación del proyecto en cuestión.

Convence y triunfarás, genera dudas y estarás jodido

Te has gastado un dineral en la creación de tu web, has invertido una pasta en formarte o en contratar a gente que te asesore en tu estrategia de ventas, sin embargo, no te has detenido en uno de los pilares básicos de cualquier negocio; los pequeños detalles.

¿De qué me sirve contratar a una agencia de publicidad que asegura cuidar todos los detalles de mi proyecto cuando ellos mismos no se han detenido en observar la gramática de sus textos?, ¿Qué sensación te transmitiría si te dijera que soy redactor de contenidos y me presentase ante ti con un texto de bienvenida sin revisar y con faltas de ortografía?, ¿Confiarías en mis habilidades? Lo dudo mucho.

¡Por eso insisto! Puede que vendas mucho e incluso es probable que no te quejes del volumen de trabajo actual, pero no te imaginas la cantidad de buenos clientes potenciales que pierdes cuando se dan cuenta de estos  fallos, y créeme cuando te digo que no son pocos los que van buscando talentos que sí se preocupan por estos detalles.

Punto subjetivo: El texto es la puerta que abre o cierra todas tus posibilidades

Esto merece un artículo especialmente dedicado a este punto, pero no podría ignorar la realidad ni queriendo. Todos los canales de comunicación que conoces poseen una base que procede de una redacción previa, todos cuentan con un texto atractivo y llamativo encima de la mesa capaz de despertar el interés del receptor  o provocar su huida. Todo depende del interés que pongan en este asunto.

Para mí, y de forma completamente subjetiva, creo que la carta de presentación con la que nos mostramos al mundo ha de tener la importancia que merece, por lo que un texto bien cuidado y estructurado, podría abrirte muchas de las puertas que ahora permanecen cerradas. Independientemente del tipo de negocio u objetivo que estés desarrollando. Esto es fomentar aquello que he bautizado como marketing lógico; emplear el sentido común y darle un poquito de atención a todos los detalles.

¿Tú qué opinas?

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