Llevo tiempo queriendo tratar el tema de la felicidad y nuestras opciones para disfrutarla. Sin embargo, antes de desglosar el concepto y exponer qué es para mí la felicidad, creo que deberíamos mirar a nuestro alrededor y analizar cuál es nuestra situación y qué podemos mejorar para ser feliz.

Es imposible alcanzar la felicidad absoluta, eso es algo claro y hasta este punto creo que todos estamos de acuerdo, ¿Verdad? Y si hubiera alguien que todavía cree que eso es posible, no seré yo quien lo desmotive, será el tiempo y las experiencias las que harán ese trabajo. ¡Ánimo!

Ahora bien: ¡Quiero ser feliz! Y no me sale serlo o no logro mejorar…

Todo es cuestión de actitud. Todo depende de cómo quieras enfocar tu realidad y cómo pretendas disfrutar de los buenos momentos y superar los no tan buenos.

Tenemos un problema a la vez que ventaja; La Ciencia Ficción también hace mucho daño.

El otro día, exponiendo este tema en común, hablábamos de lo que influyen en nosotros las películas, series, programas y demás contenidos que vemos a través de la red y la televisión.

Muchos dicen: “Colega la ciencia ficción no es más que ficción, hay que saberlo diferenciar de la realidad.” Ya, pero hay veces que la realidad supera la ficción. Y nos generamos inconscientemente patrones de conducta y aspiraciones en la vida muy similares a los que se muestran en las películas o series que vemos, donde todo es más rápido, fácil o exagerado.

Cambia el rollo: Tú eres tú, y vives aquí. Estas son tus posibilidades y opciones para intentar disfrutar más de la vida, no las que te venden por ahí. ¡La realidad es más perra que la que ves en Breaking Bad!

Tu actitud es lo más importante.

Percibe los detalles y exprímelos al máximo. Sácale jugo a los pequeños momentos. Convéncete de que lo bueno está en cómo lo percibas tú y la forma que tengas de aprovecharte de ello.

Un domingo para pasear por la montaña y despejarte, running mañanero, un desayuno sin estrés, un buen libro, salir a hacer fotos con tu réflex… ¡Dedícatelo a ti!

Aprende a decir que no cuando sea no. Si algo/alguien no te interesa o conviene, no fuerces. Y si algo te tiene amargad@ y no puedes decir que no porque necesitas el dinero de tu actual empleo, ya estás tardando en mentalizarte, formarte e informarte para ir buscando alternativas laborales. Todo, pensado con su tiempo necesario para hacerlo, se puede cambiar. Incluso tus excusas se pueden cambiar.

¡Actitud y movimiento!

No se puede estar parado. Si para ser feliz ahora mismo necesitas estabilidad económica, adelante. Sentada/o en la silla no va a venir el dinero, recorre la web buscando formación y oportunidades, llama a puertas y genera tú las oportunidades. No te rindas.

Con esto lo que pretendo transmitir es que, si enfocamos el entorno desde el optimismo, podemos mejorar nuestra situación de una forma increíble. Ser más feliz no es una tarea imposible, solo es cuestión de actitud.

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