El otro día publiqué un artículo en el que trataba algunos puntos importantes a tener en cuenta con nuestro Blog, pero he querido hacer un poco de hincapié en el tema de escribir para alguien, de dirigir nuestros contenidos hacia un lector imaginario, el lector ideal que todos desearíamos tener. Como si estuviéramos locos, sí, pero con un propósito y un mínimo de cordura. Ahora lo verás.

¿Qué significa escribir para un lector ideal?

Cuando vas a escribir en tu Blog, ¿A quién te diriges exactamente? Es decir, obviamente lo haces para tus lectores, pero no puedes generalizar ni dirigir en plural todos tus contenidos. Sabes que quién te lee es una persona, alguien que, además de interesarse por lo que cuentas, quiere engancharse, espera que te dirijas a él y le permitas formar parte del contenido.

Escribir para un lector imaginario me ha servido mucho para centrarme en cómo transmito el texto que quiero dar a conocer. Da igual el tema, lo importante es saber que esa persona ideal que te lee es capaz de comprenderte, disfrutar y verse tentada a seguirte en tus futuras publicaciones.

¿Y cómo creo ese lector ideal?

Sobre esto no hay nada escrito ni nadie ha publicado un manual universal, es decir, aquí cada uno nos las tenemos que arreglar para conseguir crear un perfil de lector que se asemeje a lo que queremos. En base a mi experiencia, creo que lo mejor que debes hacer para comenzar es apartarte de la pantalla del ordenador y pasar al tradicional boli y hoja de papel.

Crea una pequeña tabla resumen que reúna todas las cualidades que quieres que tenga ese lector. Ponle nombre, apellidos e invéntate detalles de su vida. Cuanta más información puedas generar sobre él o ella, mejor que mejor. Aquí tienes una pequeña aportación personal que quizá te sirva:

¿Qué ventajas me aporta escribir para mi lector ideal?

Es una forma de poder encaminarnos en una única dirección, es decir, gracias a dirigirte hacia un perfil concreto, todos tus contenidos irán creados en función de sus características y necesidades. No perderás el tiempo y dejarás de preocuparte cada vez que te enfrentes al teclado, ya que muchas veces no sabemos cómo empezar por culpa de este punto; no saber a quién dirigirnos ni cómo contarlo.

¡Don’t Worry my friend! Como no vamos a describir el perfil de un asesino en serie o una persona con algún tipo de trastorno especial y diferente de los que tenemos los que nos consideran “sanos”, lo normal es que estos rasgos encajen a la perfección con la mayoría de las personas a las que realmente quieres dirigirte.

Empieza ahora mismo

Coge papel y empieza a escribir sobre tu lector ideal. Esta imagen que te he puesto es el boceto inicial, es decir, mi querido Pepe va evolucionando conforme pasan los días. Además, no necesitas crearlo en un día, poco a poco verás cómo se va perfilando tu Pepe o Pepa particular.

Es más, también es útil para echarle las culpas cuando las visitas tarden en llegar. ¡Todo son ventajas!

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