Deja de vivir en el pasado y reta al presente

Cuántas veces habremos tenido la cabeza tan metida en un problema, que aun estando en la playa con una piña colada en la mano y 23 días de vacaciones por delante, no hemos sabido exprimir el momento… Seguimos empeñados en vivir en el pasado.

Aunque no hace falta irse a la playa, ni beber bebidas espirituosas ni tan siquiera estar de vacaciones en agosto, solo tenemos que mirarnos en este instante para darnos cuenta de las horas, días e incluso meses que hemos perdido dándole vueltas a “preocupaciones” que tenemos en la mente y que a día de hoy ya no tienen ningún tipo de sentido.

“Es normal, todos tenemos problemas y lo que queremos es resolverlos”

Cierto, pero muchas veces confundimos conceptos, nos liamos y pasamos a formar parte de ese gran grupo de personas que no puede avanzar porque todavía tiene una parcela alquilada en el pasado.

¿Tiene solución el problema?, ¿Merece la pena resolverlo?, ¿Cambiará algo tu situación si lo consigues?

Plantéatelo, a veces no merece la pena, solo es empeño, cabezonería o simplemente melancolía.

Los problemas que se pueden reparar, se solucionan en el momento o se superan, es tan sencillo como cruel. Vivir acordándonos de ellos día tras día solo hace que perdamos la capacidad de disfrutar del presente.

Dar el paso es duro, complejo y requiere un esfuerzo que no todo el mundo está dispuesto a emplear. Ahora bien, la recompensa es directamente proporcional al empeño invertido.

Un despido, una discusión, una enfermedad, una ruptura, una infidelidad, una decepción, traición, el paro, la quiebra… Podría seguir y llenarte la pantalla de putadas de la vida, pero sea lo que sea, tenemos que asumir que nos ha pasado y punto. No hay más vuelta de hoja.

En casa cuando algo va mal se dice que el único problema de verdad es cuando nos vamos al hoyo, el resto, se puede superar, cueste más o cueste menos. Ahora bien, no siempre será resuelto de la forma que nos gustaría. Distrae tu mente, recupera tus aficiones, explótalas, sal a la calle, sonríe y sé optimista.

Hay que enfrentarse al problema, sea cual sea, que te despidas de él y empieces a avanzar, de la misma forma que hacías antes…

No será sencillo, pero alguna vez tenías que empezar, ¿No crees que ya es hora de dejar de vivir en el pasado?

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Redactor de contenidos, ex-yonki del amor y ex-tremadamente feo. Me gusta escribir también en mis ratos libres.