Por mucho que digan, no hay una regla que certifique que cuando eres feliz, más feliz te haces gracias al universo y sus conspiraciones. Es decir, el Universo conspira a tu favor porque eres tú el que te quieres y empiezas a verte capaz de hacer cualquier cosa.

Desarrollemos el concepto un poco más…

El otro día estaba deprimido porque era domingo por la tarde e intuía que la semana de trabajo que me venía encima iba a ser brutal. Como era evidente, empecé la mañana del lunes con menos ganas que nunca, podría decirse que iba prácticamente arrastrándome. Me daba pereza hasta conducir.

¿Qué sucedió? Que ya iba predispuesto a autocabrearme con cualquier cosa que saliera mal. Mi desgana afectaba al carácter y lo veía todo negro. Como ya estarás imaginando, el miércoles no podía con mi alma. Y ya no te cuento el jueves…

Si exagerásemos nuestras alegrías como hacemos con las penas, los problemas perderían importancia

Y es verdad. Cuando nos encontramos en una mala racha siempre maldecimos a todo lo que nos rodea. No somos capaces de reaccionar rápido y buscar una solución o punto de vista optimista. Atraemos lo negativo. PELIGRO! RIESGO DE CONVERTIRNOS AL “CAPULLISMO”! Un movimiento en auge.

Aunque no es atraer, diría más bien provocar. Con nuestra baja predisposición, impedimos y renunciamos a cualquier oportunidad de salir del agujero. Nos quedamos en lo malo e ignoramos el potencial que tenemos para superarlo.

La clave: Pensamiento positivo, y si no es posible, por lo menos optimista

El universo conspira a tu favor cuando estás preparad@ para saltarte el punto de vista negativo. Cuando te ves capaz de afrontar retos y disfrutas de lo que el camino te va ofreciendo.

No esperes que las cosas se solucionen solas, toma las riendas de tu situación y convéncete de que tú eres la única persona capaz de generar cosas buenas. Ahora bien, no será un camino sencillo, pero todo esfuerzo genera su recompensa.

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